sábado 19 de julio de 2008

Para ellas 3, quienes siempre estaran con nosotros...



Las noches me inquietan, es dificil
pensar con tanto ruido, ese ruido que sale de mi nada, de mi corazon helado y
sin vida...

En estas noches pienso, creo que
pienso en como seria mi vida si hubiese hecho las cosas correctas, si hubiese
hecho lo que correspondia cuando debi haberlo hecho y no haberme dejado llevar
por los momentos y sentimientos que finalmente solo dejaron marcas en mi piel y
que el tiempo se ha olvidado de borrar por siempre... Dicen por ahi que el
tiempo todo lo cura y que solo debes dejarlo actuar, yo por mi parte digo que el
tiempo solo hace de los dolores una costumbre, no los aligera, sino que solo te
acostumbras a llevarlos, no es que se eliminen como un archivo, sino que solo
los tapas o los dejas de abrir, es solo eso, las cosas no dejan de ser, es el
principio de conservacion, las cosas no de crean ni se destruyen, solo se
transforman, a veces en lindos recuerdos de pasados mejores o en obscuros
recuerdos de tristes vestiduras negras que no desearias haberte puesto nunca,
pero que las sircunstancias de la vida te obligo a vestir, dejando con eso un
negro beso de despedida telefonica, resonando por siempre en las cabezas y
corazones de queienes sufren por ellos hasta hoy...


Quien siempre las recordara con
cariño y velará con amor su recuerdo, se despide sin dejar ni besos ni abrazos,
porque donde ustedes estan hay mucho mas amor que el que yo pude entregarles
mientras fueron luz entre nuestras vidas obscuras.


SoL

jueves 3 de julio de 2008

Para Goyete dos Gallos...


Prometí algo para ti, no se me ocurrio nada mejor que escribir para ti y como se que eres insomne como yo quise hacer un cuento, espero que sea de tu agrado esta pequeña historia...

Habia una vez una mujer, hija del alba y hermana de la luz, que se enamoró perdidamente de la noche, dejo de ver la luz y se escondió entre las sombras de su amado, ahi estubo mucho tiempo, dejo de brillar como digna hija del amanecer y perdio su vitalidad matutina, sus cabellos de oro, se volvieron de plata y sus ojos se cubrieron de la niebla nocturna. Su madre al verla tan demacrada decidió alejarla de la noche, llevandola consigo a todos los lugares del mundo, para que así dejara de sufrir. Pero la mujer estaba como anesteciada, no reaccionaba, las mañanas no la alentaba y solo dejo de mirar. Su madre llena de luz, la tomo en sus brazos y la irradio, pero eso no fue suficiente, ella extrañaba a la noche, lo besaba culpablente en el moneto en que su madre se preparaba para brillar, el cielo era su testigo mudo y sus huesos se demolian al saberse sola al salir el sol, ella sabia que a cada lugar del mundo llegaba la noche, la que le dejaba mensajes entre las flores mojadas de rocio, en la suave briza del mar y en los cuerpos de los amantes nocturnos que por las mañanas salian a los balcones a mirar como salia el sol.



Así pasaron muchos años, decadas, centenarios, decenios, etc. pero un día el alba no se llevo a la mujer, y la dejo en las tinieblas de la noche, pero al estar tanto tiempo con la luz sus ojos se apagaron, y fue entonces cuando su amado nocturno le enseño a ver sin ver, le enseño a vivir en tinieblas y fue así como vivió hasta el final de sus días cuando cuando la noche dejó de apagar los días.