martes 25 de agosto de 2009

En las casas próximas, no había mucho que ver para el padre y su hijo, pero sin embargo Claudia estaba casi en un estado de éxtasis, no comprendía mucho las enfermedades que esas personas presentaban, pero le resultaba inquietante el hecho de que vivieran algunos enterrados en porquería, rodeados de animales o simplemente en casas derrumbadas. Muchos vivían en las laderas, entre los cerros, frente al mar o en el plano, las casas que lucían como pequeñas cajas de cartón en medio de esa tierra roja, como puntos negros en la arena blanca o como de colores metálicos en el bajo. Para Iván, nada era diferente a la última visita, todo seguía normal, no había mejoría en los pacientes graves, los niños podían correr de nuevo y las esposas recién paridas ya estaban lavando las ropas mugrientas de sus esposos, los sucios paños de los bebés y las ropas a medio remendar de los niños... Nada es diferente para él, su vida seguía, no importaba como, solo seguía, además ¿a quien le importaba su vida si solo era y seguiría siendo el hijo del doctor del pueblo? ¿acaso posaría sus ojos en una de las chicas del pueblo y viviría una vida normal como uno mas de los pobladores de ese lugar? ¿quién sería tan tonta como para dejarse engañar por ese hombre? ¿sería igual al resto de los bebedores de la zona alta del pueblo? ¿bajaría alguna vez de esa colina con la hermosa casa blanca para vivir como el resto de los mortales?......



Ni siquiera el mismo podía responderse esas preguntas, él ya se las había hecho, pero no sabía como responderlas, no podía salir de la sombra de su padre, su madre era tan perfecta que era casi un pecado pensar en encontrar a una mujer diferente a ella, no podía imaginar su vida en el pueblo, lejos de su casa, la que lo había visto crecer y en la que hasta ahora ha vivido tantos hermosos momentos junto a sus hermanos y hermanas, donde por las tardes podía tenderse en el jardín a disfrutar el suave canto de las aves, sentir la brisa tocar su pelo y donde podía ver correr a su alrededor a las pequeñas niñas de la casa bajo la estricta mirada de su madre.



Pero este día fue diferente, una pequeña niña de cabello color miel, con grandes ojos color amarillo, llamó su atención. Era aproximadamente de la edad de Claudia, era la hija de una pobre mujer que vivía cerca de la playa, en una pequeña casa solo para ellas dos, al llegar Iván a la casa, la pequeña estaba jugando al lado del portón, la madre los esperaba adentro y una vez que el auto se acercó lo suficiente, esta salio a recibirlos.
Nada de lo que hasta ese día Iván había visto, tenía comparación con lo que esa niña presentaba, era mas que una simple niña para él, todo se iluminaba con su presencia, incluso los charcos se sucias aguas en los cuales la pequeña recogía agua para jugar, parecían como espejos de cristal, al ser tocados por ella. Era la infantil diosa griega, con su suelto cabello al viento, con las manos sucias y los pies descalsos, la que ahora se mostraba plena frente a él, en un momento se sintió morir, había alcanzado un estado de gloria interior, no podría entender lo maravilloso del momento, nada era tan importante en su vida, mas que mirar y admirar a la pequeña.
La visita comienza, Claudia es la primera en entrar en la paupérrima morada, la sigue su padre y la mujer, el médico la examina, pero necesita la ayuda de Ovan, él todavía está parado frente al portón, mirando a la niña jugar inmersa en su propia fantántisca realidad. El padre le pide ingresar a la casa, Iván siente que cae del cielo, que vuelve a la tierra, que baja hasta las profundidades del infierno y resucita con las palabra de la niña: "TU PAPÁ TE ESTÁ HABLANDO"...

jueves 30 de abril de 2009

La ciudad del viento, la sal y el humo...

Claudia, pidió a su padre detenerse a mitad del camino, había visto unas flores muy lindas a la orilla del camino y quiso recoger unas pocas para llevar a las casas de los enfermos que visitaría, su padre la acompañó y su hermano Ivan la miraba desde el auto, compadesiendose de ella, luego de un rato subieron al auto y el olor de las flores inundó el aire, Claudia estaba radiante y brillaba con luz propia, no bastaba el sol para bañarla con su luz. Vestida de blanco, bajó en la primera casa del recorrido, correspondía a la casa de una anciana mujer, de rostro amarillo y una gran nariz arqueada, sus manos fuertes y huesudas tomaron las del médico, blancas y finas, la vieja se inquietó por la presencia de Claudia y se le acercó, quería verla de cerca, quería ver el ser de luz parado en su puerta.
Con mucha dificultad se aproximó a tomarle la mano, le hizo unas señas y Claudia fue hacia una pequeña puerta, no entendían que pasaba, la vieja se entendía con ella, no quería dejarla, quería algo y solo Claudia se lo podía dar.
Con una seña la anciana le señaló un jarrón muy feo, ahí puso Claudia las flores que había recogido en el camino y se sentó a su lado un rato, mientras su padre e Ivan la revisaban como si fuera un papel escrito, la miraban y le decían que debía cuidarse de no tomar mucho el viento y que procurara no mojarse con la lluvia, que necesitaba a alguien que la cuidara y no un marido borracho que la hiciera pasar malos ratos, ella los escuchaba pero sin embargo no soltaba la mano de Claudia la quería para ella sola, esperaba el momento en que las dejaran solas para decirle su secreto.
La mujer ya la conocía, la había visto desde la reja del patio trasero, donde la niña acostumbraba jugar rodeada de sus hermanos y la había visto caer desde un árbol y levantarse sin llorar, le conmovió verla tan fuerte y tan linda que quería que fuese de ella sola no quería compartirla.
Así llegó el final de la visita y la anciana no fue capaz de decirle lo que sentía a Claudia, cuando la niña se desprendió de su mano, ambas sintieron un vacío en el corazón, tenían miedo de decirlo y lo callaron, solo se miraron y Claudia se fue con Ivan, mientras el padre le daba las ultimas indicaciones a la mujer.
Subieron los 3 al auto, Claudia no dijo ni media palabra en todo el camino hasta la próxima casa, estaba inserta en sus pensamientos, pero ¿qué estaría pensando???

sábado 10 de enero de 2009

La ciudad del viento, la sal y el humo...

Ese día, todos se levantaron muy temprano, y por ende los gritos en la casa se iniciaron al alumbrar el alba, todos de cabeza en lo suyo y Claudia muy anciosa, era la primera vez en mucho tiempo que saldría de la casa, para dejarse tocar por el aire enraresido y por el sol. Ella ya casi no recordaba el pueblo y esa era la ocación perfecta para poder salir sin ser interrogada profundamente por su madre. Ella era una mujer alta y esvelta, con apariencia enfermisa, pero su salud era infalible, además era ella quien llevaba la casa, lo que no le permitía dejase agobiar por nada, ella y su marido hacían la pareja perfecta y cada uno cumplía funciones especificas en relación a los niños, pero en el fortalecimiento de su amor, ambos caminaban juntos de la mano por los senderos de la vida.
Claudia después de obtener el permiso de su madre para acompañar a su padre el proximo amanecer, preparó tod0 para pasar un día perfecto en compañía de aquellos dos hombres a quienes amaba, su padre y su hermano, a quienes acompañaría a hacer sus rondas habituales y despué irian con ella a jugar a la playa. Ambos ya sabían a lo que se enfrentarían en la mañana, pero Claudia había idealizado tanto que no quisieron derrumbarle su ilución.
Ese día los tres instalados en el auto se despidieron del resto de la familia con un "nos vemos mas tarde", tal como lo hacían cada día, su padre se aprontó a encender el motor del auto y fue así como salieron de la propiedad dejando un humo negro tras de ellos, Claudia quien se había ubicado comodamente en el acientro trasero, miró aquella inmensa casa en la cual había vivido sus ultimos 10 años, por ello era el único hogar que había conocido, pero no recordaba haber visto así la casa. Desde ese momento supo que ese sería un día especial, conocería el mundo ya no desde los ojos de su madre, quien con esmero la había educado en casa en compañía de sus hermanos, sino desde sus propios ojos, ahora esa sería su verdad del pueblo, de su pueblo.

Continuara...

martes 6 de enero de 2009

La ciudad dell viento, la sal y el humo...

Habia una vez en una lejana tierra donde el mar se une con el cielo y donde las pieles de los hombres y mujeres están curtidas por el viento, la sal y el humo, hubo una vez una extraña familia, de nombres distintos y ropas raras, mujeres escandalosas y hombres bohemios, niños con aparatos ruidosos y jovenes traviesos, ellos eran el centro de la atencion en aquella ciudad perdida en el tiempo y en el espacio.
Solo sobrevivian los mas fuertes en esta ciudad, aca los hombres dejaban de ser niños para ser ancianos doblados como arboles sin que nada pudiese enderesarlos sin sacarles un grito del alma, las niñas del pueblo vivian sometidas al miedo de ser llevadas y apartadas de sus muñecas para pasar a jugar con bebes que a penas eran capases de cargar, muchas de ellas a penas sobrevivian al parto, o morian al poco tiempo ya no lograban sanarse totalmente de tal sufrimiento, aquel hombre que vestía siempre de lino blanco con zapatos de 2 colores y sombrero de ala ancha, era el doctor del pueblo, y era asistido por uno de sus hijos, de nombre Ivan, ellos eran quienes recorrian de punta a punta en su auto, el unico en millas a la redonda, todo el pueblo, controlando los embarazos de esas niñas y las espaldas de esos niños viejos.
Un día de verano la menos de las hijas de la familia, con solo 11 años y de nombre Claudia, les pidio ke la llevaran con ellos, ella queria ayudar y ademas quería que la llevaran a la playa, donde sabía que podría encontrar a otras niñas para poder jugar, asi fue como partieron en aquella travesia, ninguno imagino que ese sería el día en que sus vidas cambiarian y estarían ligados por siempre a ese pueblo de hombres grotescos y mujeres solas.


Comtinuara...

viernes 7 de noviembre de 2008

INSPIRACIÓN...

"Deberían enseñarnos a no esperar a la inspiración para comenzar algo. La acción siempre genera inspiración. La inspiración, por sí sola, raras veces genera acción".
Frank Tibolt.

Muchas veces la inspiración nos falta, y las palabras no salen, los pensamientos se turban y se enredan con sentimientos de pesar por la falta de la misma... lo mismo sucede, a mi parecer, con el sexo, todos tenemos ritmos distintos, a algunos les gusta hacerlo mas rápido o mas lento, alternadamente o simplemente a otros no les gustan las maneras "convencionales"... Cuando estamos en pareja, promulgamos la confianza y la entrega mutua, pero ¿¿¿¿que pasa cuando eso que para tu pareja es un acto de plena confianza... te corta la inspiración????... ¿¿¿¿que hacemos para recobrarla????, ¿¿¿¿será posible que solo lo halla imaginado o de verdad pasó????....
Para un día cambiar las cosas YO tomé la iniciativa, estaba segura de que eso era lo que ambos queríamos, comensé probando besarlo, acarisiandolo y luego ya ustedes saben, pero sin embargo, todo salió al reves, él me dijo que eso le "CORTABA LA INSPIRACIÓN" que le daba cosa porque no sabía que hacer, que pensaba que estaba con una PUTA y ya con eso me terminó de cortar la inspiración a mi... al principio me dio un poco de rabia, no sabía que le iba a molestar tanto, ni siquiera se me ocurrio que no le gustaría y mucho menos que eso me tererminaría matando las pasiones... es raro, desde ese día las cosas cambiaron, ahora hace cosas que antes ni por la mente se me habían pasado que podía llegar a hacer, me sorprende cada día más, creo que ahora nos falta algo y eso es el respeto, yo primeramente malutilicé mi poder sobre él para conceguir algo y al final eso casi me costó todo, pero él también tiene culpa porque si hubiese sido sincero desde un principio yo lo hubiese sabido y no lo hubiera hecho... después mi rabia pasó a pena, no imaginé nunca que él me rechasaría, pero sí lo hizo y eso fue lo que mas me dolió...

jueves 9 de octubre de 2008

VIEJO, ANDATE A LA MIERDA...

Hoy te escribo a ti, te escribo para decirte que ya no te extraño, para decirte que ya no quiero que vuelvas, para decirte que me importa nada saber que es de ti, aunque debo reconocer que mucho tiempo sufri, mucho tiempo te espere y tambien mucho tiempo perdi queriendo que las cosas cambiaran, y ahora despues de tanto tiempo por fin entiendo que lo mejor fue el que te hubieras ido, ya no me importa, ya no me duele el alma, ya no me haces falta, en realidad nunca te necesite, solo queria que me quisieras, pero ya eso no me importa, tu nunca me quisiste y quizas yo tampoco hubiese llegado a quererte, ahora puedo decir que si quieres morir te dejo libre para que lo hagas sin culpas, yo no me culpo por nada, aqui el culpabre es un solo y ese eres tu, pero creo que despues de tanto timepo tu ya ni te acuerdas de todo lo que hiciste, y quizas ya ni te acuerdas de mi, pues yo ahora te digo... VIEJO, ANDATE A LA MIERDA...

jueves 2 de octubre de 2008

Los 7 pecados capitales...

Existen 7 pecados capitales, y se dice que estos son los Vicios de la Humanidad, entre ellos encontramos:

  1. La Ira.
  2. La Gula.
  3. La Pereza.
  4. La Lujuria.
  5. La Sobervia.
  6. La Avaricia.
  7. La Envidia.

La Ira corresponde al odio, al enojo e intolerancia. Muchas veces la hemos sentido, vivimos en un mundo en el cual la ira reina y hace de las suyas a diario, es cosa de encender la tv y poner algun noticiario, en ellos podemos ver asaltos, golpizas, asecinatos, etc... La ira es el único pecado que no necesariamente se relaciona con el egoísmo y el interés personal.

La Gula corresponde al consumo excesivo de comida y bebida, este es uno de los pecados mas comunes hoy en día, por ello se puede ver en la sociedad a muchas personas con un obecidad, que es en sí una enfermedad.

La Pereza corresponde al más metafisico de los 7 pecados, y consiste en la incapacidad de "tomar en las manos" las resposabilidades.

La Lujuria, es un de los 7 pecados capitales que mas es vivido en carne propia por muchos, corresponde en si a eso, a responder a los instintos animales, a dejarse llevar por los deseos de la carne.

La Soverbia, es tratar de mantenerse firme en una posición, no dar el brazo a torcer, aunque se tenga la serteza de que aquella posición está erronea.

La Avaricia, coresponde al deseo profundo de acumular riquezas, bienes, etc. se asocia con el egoismo, pero en su sentido mas extremo.

La envidia, es querer lo que el resto tiene, está asociado a los malos deseos para aquella persona que sí tiene lo que no podemos tener, este pecado destruye nuestra alma, produce ceguera respecto a lo que está pasando en torno nuestro, solo vemos lo que queremos ver, solo sentimos lo que queremos sentir, todo relacionado a ese profundo deseo de obtener lo que otros tienen.